martes, 20 de septiembre de 2011

¿Sexo compro, sexo vendo, sexo arriendo? ¿Hasta qué punto es bueno o malo el bombardeo mediático actual? ¿qué rol cumplen los padres? Don Pablo Marchant nos ofrece una respuesta a esta pregunta

Iniciación sexual precoz: problema de los padres

Por Pablo Marchant
Ingeniería Civil
Universidad Andrés Bello

La madre naturaleza ha sido sabia al haber hecho placenteras las cosas que nos hacen bien, e incómodas o, incluso, dolorosas las cosas que nos hacen mal. Por ejemplo, comer da placer y es algo vital, por lo tanto, no paramos de hacerlo. Pero el placer más grande que puede sentir un ser humano es el placer del orgasmo y es algo en lo que todos concordamos. Si no fuera por esto, la raza humana y todas las especies en la Tierra habrían dejado de existir. Sin embargo, está surgiendo un problema entre los adolescentes, que es la iniciación sexual a temprana edad. Esto se debe a una falta de información por parte de los padres.

La Organización Mundial de la Salud define la adolescencia como el período comprendido entre los 10 y los 19 años de vida de los seres humanos; y está caracterizada por una etapa temprana, que va de los 10 a los 12 años, y una etapa tardía, que va de los 15 a los 19 años. En la adolescencia, los humanos deben aprender a sortear diferentes retos que se presentan en esta etapa como parte del desarrollo. Uno de esos retos es la sexualidad; y es un reto, ya que el adolescente debe aprender de su cuerpo y entender que él es diferente de las demás personas que le rodean.

En esta etapa, lo ideal es que los padres informen a sus hijos acerca de este tema tan importante, porque así le aportan la experiencia y los conocimientos que ellos tienen para que sus hijos no cometan tantos errores. Pero, en la práctica, la información que le entregan los padres a sus hijos es muy defectuosa o casi nula. Esto pasa porque la mayoría de los padres no quieren referirse al tema con sus hijos o les da pudor hablar sobre esto, por lo que le dejan la tarea de informar a sus hijos al colegio, donde tampoco es buena la educación sexual que se da; entonces, el adolescente comienza a desconfiar de sus padres por el poco apoyo que le dan, por lo que busca información en sus amigos más cercanos o medios masivos de comunicación. Ahí está el problema.

Si los padres no informan a sus hijos, ellos crecerán con lo que le digan sus amigos y lo que logren rescatar de los medios masivos de comunicación. Pero los amigos, por lo general, no saben mucho más que él y la información que le dan es muy defectuosa, además de que los medios masivos de comunicación lo único que hacen es incitar a los jóvenes a iniciar su vida sexual mediante estímulos que utilizan como una forma de comercializar sus productos; entonces, el joven crece con una idea violenta del sexo: que solo es para diversión y que no hay que tener por él culpa alguna.

Todo esto deriva en una temprana iniciación sexual del joven, que ahora es de unos 12 años, lo que es realmente precoz, comparado con hace cinco años que la iniciación era en promedio a los 14 años. De todas formas, esto se relaciona directamente con que la pubertad se está adelantando en los jóvenes de ahora, ya sea por una alimentación diferente a la que tenían los jóvenes de años anteriores o por la carga genética que le aportan sus padres, de cualquier manera esto conlleva que el joven se sienta impulsado por las hormonas a más temprana edad, y si no tiene el conocimiento necesario puede terminar con consecuencias.

Una de las consecuencias más graves de iniciar la vida sexual a tan temprana edad es que, a futuro, ese adolescente tendrá problemas. Por ejemplo, cuando la pareja tiene relaciones en instantes del día en que pueden estar solos, se separa la parte afectiva de la sexual, lo que deriva en que cuando el joven sea un adulto, tendrá eyaculación precoz, anorgasmia o alteraciones en el deseo sexual. Otra parte de las consecuencias son las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y los embarazos no deseados.

Hoy en día, aproximadamente 15 millones de mujeres adolescentes se convierten en madres al año, eso representa poco más del 10% de todos los nacimientos en el mundo. Estas cifras son alarmantes porque significa que estamos frente a un problema de base, en el que los padres tienen un rol fundamental.

Si la joven es muy inmadura, tendera a abortar a su hijo y eso trae consecuencias para su salud. Además, como son adolecentes que aún tienen cuerpos en desarrollo, no están preparadas para traer un hijo al mundo.

Para evitar un embarazo no deseado, las parejas jóvenes optan por formas ‘’seguras’’ de tener relaciones; por ejemplo, el sexo oral, que si bien no implica penetración, representa un riesgo para la salud porque se pueden transmitir enfermedades de igual manera y nadie quiere tener la boca con herpes. Se ha demostrado que, incluso, se puede transmitir el sida por esta vía, por lo que no se puede considerar una forma segura de tener relaciones, porque asegura que no habrá embarazo, pero como consecuencia se puede contraer una enfermedad difícil de tratar.

En consecuencia, los jóvenes que terminan con enfermedades de transmisión sexual y las jóvenes que quedan embarazadas son estigmatizados por la sociedad y, en cierta forma, son discriminados.

En esta sociedad, los jóvenes que son padres tienen muy poco apoyo porque el costo de mantener a un hijo es muy alto, y, como son jóvenes, sería lógico pensar que son total o parcialmente dependientes de sus padres en el ámbito monetario. Entonces, el gasto familiar tiene que adaptarse al cuidado de un nuevo ser que pasa a formar parte de la familia. Si la familia se adapta bien y logran destinar recursos para el bebé, entonces no existe mayor problema; de hecho, hay casos en los que, después de nacido el bebé, la familia sale adelante y los jóvenes logran terminar sus estudios; pero, si la familia no se puede adaptar bien, los jóvenes optan por dar en adopción a sus hijos o en el peor de los casos abandonan al hijo a su suerte.

Entonces, los adolescentes se podrían evitar un embarazo no deseado, enfermedades de transmisión sexual; incluso, podrían evitar tener que vivir estigmatizados y no tendrían que ajustar el presupuesto de su familia y poner en juego su futuro al abandonar los estudios, solo si sus padres les hubieran informado a sus hijos de los riesgos y beneficios del sexo, sin descuidar la parte afectiva que esto involucra. Por lo tanto, todo pasa por la educación sexual que los padres le den a sus hijos.

jueves, 18 de agosto de 2011

¿Seremos los chilenos unos "juguito de pelota"? ¿Qué pasa con otro tipo de deportes? Don Mauricio Achondo nos ofrece una respuesta...

Deportes con más adrenalina

Por Mauricio Achondo
Ingeniería Geológica
Universidad Andrés Bello

          En Chile, como ya sabemos, el deporte principal en los diarios, pantallas de televisión, radios, etc.; es el fútbol. El fútbol es un deporte fácil de adquirir, refiriéndome a la parte monetaria; pero, ¿dónde quedan los otros deportes con más adrenalina, como el fourcross, motocross y el supercross? ¿Por qué el supercross en Chile no se ha desarrollado tanto como en EE.UU.?

          El supercross en sí es un deporte en el que hay que desembolsar mucho dinero. Para participar en los campeonatos mundiales, hay que tener un apoyo enorme de los equipos auspiciadores a los que uno representa y, además, tener una vida sacrificada también.

          En Chile, todavía no llegamos al nivel de la cultura y modernidad que tiene EE.UU. con respecto a este deporte, que es muy famoso alrededor del mundo; y se sabe que en EE.UU. están los mejores entre quienes lo practican.

          El año pasado, Pablo Quintanilla, uno de los mejores Chilenos en el motocross, se fue a EE.UU. para probarse en un team y correr por el equipo allá. El resultado fue inesperado, le dijeron que le faltaba mucho entrenamiento para llegar a las grandes categorías y lo mandaron de vuelta a Chile sin ninguna otra explicación; no les servía. Entonces: ¿Qué es lo que se necesita para llegar a ese nivel de competición, y cuáles son las bases para empezar a implementarlo en Chile?

          En EE.UU., el supercross o motocross es tan profesional que dentro de la asociación se mueve mucho dinero, y el ganador, a la vez, también se lleva un gran porcentaje junto al equipo, lo que es un incentivo, además de las ganas de andar en moto, para que se preparen cada día más.

          Otro tema que se pone en juego es el de los padres. Ellos deciden si quieren que sus hijos se ganen la vida compitiendo en moto; porque, para llegar al nivel en que los corredores andan en estos años, es increíble cuánto hay que sacrificar. Cuando los padres toman esta decisión, a los niños los mandan a una edad promedio que no supera los nueve años al team que les ofreció el contrato; y desde entonces empiezan a trabajar muy duro para transformarlo en el siguiente campeón mundial.

            Esto en Chile no se ve. Es tan brusco ese cambio para el corredor como para la familia entera, que, para que se dedique cien por ciento a las motos, se tiene que ir sí o sí a EE.UU., por lo que, para no tener un hijo distante de sus familiares, deciden dejarlo como hobby; y aunque el hijo sea bueno, corren en campeonatos nacionales, pero no van mas allá. Hay casos de personas que van al extranjero apoyados por sus padres, pero cuando toman esta decisión ya es demasiado tarde, porque la mayoría de los chilenos parten más o menos a los 18 años; mientras que el niño norteamericano ya lleva toda una vida en el mundo deportista profesional, en el que es muy difícil integrarse a las 18 años.

           Un punto importante a considerar en estos deportes son los auspiciadores. Estos, sin pensarlo, apoyan a todas estas competencias o espectáculos. Así, dan a conocer sus productos, los promocionan y, a la vez, son un gran apoyo para la federación de supercross. Los auspiciadores, normalmente, están relacionados con deportes extremos o accesorios para las motocicletas. Unos ejemplos serían: Red-Bull, Monster energy, Rockstar, etc.; como todos sabemos, bebidas energéticas, o también como Maxxis, neumáticos. Son los auspiciadores en este tipo de eventos los que, sin lugar a dudas, son los que ponen mucho dinero para que los espectáculos se realicen como se debe.

            En Chile, es tan pobre este deporte, refiriéndome a los auspicios, que ni siquiera Red-Bull, que es la única bebida energética que apoya a estos deportes extremos o eventos tan importantes, los apoya; por lo que la gente que se mueve dentro de estos deportes se empieza a desilusionar, por el poco apoyo que les brinda el país, porque no hay apoyos como en otras partes; porque a este deporte, que es tan famoso en otras partes del mundo, no le den ni un poco de importancia.

           Y el último punto que me gustaría tocar antes de finalizar es el caso de Francisco “Chaleco” López. Chaleco López en el año 2010 fue uno de los gladiadores que fue a competir en el rally Dakar, uno de los eventos más importantes dentro del área del motociclismo. Francisco López es uno de los pocos chilenos que ha llegado a ese nivel de competición, a la vez apoyado por un equipo tan importante y reconocido como es Aprilia. El Chaleco ese año fue el que lideró en la categoría de las motos, llegando tercero a la final; y me pregunto si alguien se enteró, porque en las noticias le dieron como máximo un minuto a ese tema. Mientras que el fútbol, aunque ya se haya visto mil veces, lo dan como si fuese una novedad. Desde mi punto de vista, a este país le falta mucho para ir evolucionando y salir de la burbuja en que todos creen que el deporte es solo uno, el fútbol; existen muchos deportes más, y hay chilenos que son buenos en sus deportes y que no se dan a conocer debido a que no les importa: solo les importa el fútbol.

           Este ensayo lo realicé con el fin de expresar lo que siento con respecto al tema de las motocicletas y aprovechar de contarle a todos por qué este deporte todavía no se conoce tanto en Chile.

lunes, 8 de agosto de 2011

A modo de editorial

¿Por qué estamos aquí?

Por Comité editorial


          Como nuestra foto de perfil lo muestra, crecimos sabiendo que existían dos realidades en el mundo en el cual nos movíamos: aquella de la que formamos parte desde el momento de la fecundación entre los gametos de nuestros padres, digamos, la tangible; y otra virtual, la web.
          
          Hoy, en tiempos en que el valor de la palabra y la expresión a través del uso correcto del lenguaje pareciera estar reservada para politiqueros y académicos, y conscientes de lo que significa ser estudiantes universitarios, hacemos uso de las plataformas virtuales como armas de expresión y de manifestación de lo que sentimos y pensamos.

          En tiempos en que las redes sociales limitan a cierta cantidad de caracteres nuestras capacidades expresivas, como estudiantes universitarios orgullosos de serlo, reinvindicamos el poder de la palabra y publicamos, por ahora, estos ensayos que esperamos sean comentados y criticados con el mismo cariño y la pasión con que los hemos escrito. Más adelante, tendremos más formatos de presentación para todo lo que tenemos y queremos decir.

          Que empiece el show.

domingo, 7 de agosto de 2011

El primer gladiador que entra al ruedo, con un tema que nos llega atodos...

El Estudio



Por Felipe Varas F.
Ingeniería Geológica
Universidad Andrés Bello

La manera en cómo se diferencia el colegio de la universidad, con respecto al estudiar, genera una gran incertidumbre en los alumnos de primer año, sobre cómo enfrentar las pruebas, por lo que se suele realizar un esfuerzo forzado si no existe una organización y actitud de responsabilidad adecuada. La tarea se ve más sacrificada en el caso de personas que deben cumplir con otros deberes; en la casa, el trabajo y la familia.

Frente a lo anterior, me viene la pregunta: ¿Se puede estudiar eficientemente sin sacrificar las salidas con los amigos, la familia, los hobbies y hasta el vil ocio? Es posible, y lo importante es tener la actitud. Si bien uno aprende técnicas de estudio, estas no son nada si no tenemos presentes valores; debemos reconocer nuestras fortalezas y debilidades, desde una perspectiva de hábitos. De esta forma, podremos actuar en función de nuestra prioridad: a largo plazo, egresar con un título profesional.

La forma en que organizamos nuestro tiempo no es óptima; en general, tendemos a dejar todo para último momento. Se produce esto porque nos entregan fechas que no asimilamos en su totalidad, es decir, nos despreocupamos en ese instante, olvidándonos por completo de los demás trabajos. Esta falta de organización nos pone en apuros, así estudiamos unos días antes de la prueba fijada semanas atrás y lo mismo ocurre con los trabajos.

El mal hábito de dejar todo a medias nos pasa la cuenta, hacemos todo deprisa, llegando a agotarnos; si nos quedamos hasta tarde estudiando, no podemos rendir bien: falla nuestra concentración y andamos sin ánimo. Es por eso que debemos descansar, pues el cerebro necesita recuperar energías, aparte de que está demostrado que en el sueño profundo ocurre una reorganización de los datos, lo cual nos ayuda a entender mejor lo estudiado si consultamos con la almohada.
Para corregir nuestras falencias, debemos tener una aptitud madura: tengamos presente que la universidad es costosa, y nuestra familia nos apoya, esperando lo mejor de nosotros, ¿para qué echar todo a la basura por no ser más conscientes de nuestra situación?
          Para lograr cumplir con las expectativas, debemos tener motivación, el gusto por lo que uno hace. Esto podría resultar difícil si pensamos en aquellas materias que no nos gustan, pero esa predisposición negativa es la causante de que no tengamos ganas de prestar atención, terminando mal. Esto es frustrante, ya que tomamos conciencia tarde, arrepintiéndonos de no haber actuado mejor.

Hay que ser más positivo, ver que todo tiene una finalidad, pensar en el sacrificio de hacer las cosas para luego recibir recompensa en el futuro. Cada día es un nuevo reto, y produce satisfacción cumplir lo que uno se propone.

Si bien el estudiante debe ser una persona activa, teniendo contacto con sus compañeros y profesores, la responsabilidad radica en un cien por ciento en él; no hay que depender de los demás, las decisiones se toman con autonomía para cumplir con el deber de estudiante.

Teniendo una buena organización, repasando unas horas el cuaderno cada día y descansando adecuadamente, tanto al dormir como en otras actividades que requieran ejercicio físico, la mente se relaja, de modo que se puede rendir correctamente. Al fin y al cabo, está claro que siendo responsable y teniendo una mentalidad optimista, con perseverancia, todo se puede lograr en esta vida, pensando siempre en el porvenir.